100 DÍAS DE LUCHA: Consulta Popular – José Miguel Rodríguez

El pasado domingo cumplimos 100 días de lucha, 100 días en la calle sin descanso, de mucho sacrificio y dolor, 100 días de mucha intensidad, 100 días donde hemos tenido que ver caer a más de 100 hermanos venezolanos, muchos de ellos eran jóvenes, sin ningún tipo de culpa sobre lo que sucede hoy en Venezuela, es esa dura paradoja la que ha caracterizado estos 100 días. Los jóvenes hemos estado en la vanguardia de lucha, haciendo frente a un error que no es suyo; es paradójico, somos quienes deben solucionar un problema que no creamos y a pesar de eso no nos quejamos, salimos día tras día de una manera u otra a luchar, porque no luchar es dejarnos robar el futuro y el de nuestros hijos.

Cuando empezaron estos 100 días de lucha no imaginábamos llegar hasta acá, un país que estaba hundido en la desesperanza y miseria es hoy millones de ciudadanos exigiendo cada día su derechos y sobre todo vivir en dignidad y libertad. No imaginábamos conseguir tantas muestras de solidaridad del mundo, o la manifestación de cientos de personas que fueron afectas al régimen, ello nos ha demostrado una y otra vez que nada ha sido en vano, porque hemos entendido que la libertad, como todo lo que vale la pena en esta vida lleva consigo sacrificio, si bien ha sido duro estamos convencido que estamos más cerca que nunca de la libertad.

El pasado 5 de julio, la Mesa de la Unidad Democrática en un evento histórico convocó un Plebiscito Nacional, un evento que trascendió de Partidos Políticos, allí estaban representantes de la Universidades, Gremios y sindicatos, trabajadores, iglesias, artistas, estudiantes y cultores; inclusive, algunos partidarios del ex-presidente Chávez se han unido y han entendido que nos estamos jugando todo, que Nicolás Maduro y su grupete de sátrapas pretenden desconocer la Constitución y el Estado de Derecho. No quedan dudas, en momentos como estos es mejor dejar de lados nuestras diferencias y sujetarnos a aquello que nos une, la Constitución Nacional y los valores republicanos.

Muchos se preguntan hoy ¿qué significa esta Consulta popular?, ¿para qué sirve?, ¿cómo funciona?, sin duda, en medio de la peor de las censuras todo esto puede resultar un tanto confuso. Durante las siguientes líneas intentaré explicar de una u otra manera que significa esta convocatoria realizada por los factores democrácticos, porqué debemos participar y cuales son las implicaciones del siguiente proceso.

Lo primero es decir que somos demócratas, nuestras armas no pueden ser otras que las democráticas, cuando hablamos de democracia lo primero que se nos viene a la mente no es otra cosa que el derecho al voto, es nuestra principal arma, entender que somos millones y estas armas nos da algo que en la lucha no violenta es indispensable para triunfar, el uso de la superioridad moral frente al adversario, por allí se debe iniciar, entender que somos mejores, no somos opositores, en este punto somos demócratas, somos diferentes y no precisamente por ello excluyentes, pero hoy estamos acá, después de 100 días porque creemos en la Constitución y no la usamos a nuestra conveniencia, estamos acá porque creemos en la Democracia y en el voto, pero sobre todo estamos dando esta lucha por la libertad.

En segundo lugar, debemos decir que claramente la Consulta Popular no será en términos estrictos vinculante, sabemos que el artículo 70 establece con carácter vinculante las Consulta Populares, sabemos también que el pueblo es el titular de la soberanía,sin embargo, sabemos que este problema es mucho más político que legal y sabemos que al día siguiente Nicolás Maduro en medio de su show y circo, saldrá en cadena nacional a desconocer los resultados, del próximo domingo. Pero debemos preguntarnos realmente ¿es legítimo o no salir a votar en esa consulta? Y la respuesta es clara, sí lo es, no hay cosa más legítima dentro de una democracia que pedirle al pueblo que participe, consultar su opinión y no hay cosa más autoritaria que desconocer la voluntad de ese pueblo y querer callar su voz, eso, nuevamente nos hace mejores y diferentes, creemos realmente en la democracia y no la utilizamos a nuestra conveniencia como lo viene haciendo quienes nos gobiernan.

Votar es siempre un acto de rebeldía cívica, pero votar en un país donde nos robaron el derecho a elegir desde hace dos años es un acto de osadía y rebeldía,  votar sin el Consejo Nacional electoral es la mejor explicación de lo que significa el 350, desconocer a cualquier autoridad que viola la Constitución, salir a votar en un país donde nos robaron el referéndum revocatorio y las elecciones regionales es quizá unos de los métodos de lucha y protesta más legítimos y democráticos que ha conocido la historia contemporánea de la región.

El día de mañana tendremos una cita con la historia, en unos años veremos a nuestro hijos a la cara y les diremos que un 16 de Julio de 2017 estuvimos en cada pueblo, parroquia y ciudad manifestando nuestra voluntad, levantando nuestra voz  y reconstruyendo la democracia, sí, somos libertadores, nos ha tocado con nuestro esfuerzo y sacrificio construir una Venezuela libre de verdad y democrática y más temprano que tarde vamos a vencer.

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