El reto de la innovación en un mundo globalizado – Juliete Da Costa

A partir de la segunda mitad del siglo XX los Estados se vieron inmersos en la necesidad de mejorar sus procesos productivos para lograr satisfacer las necesidades de su población a menores costos llevándolos a iniciar un sistema de comercialización abierta. La apertura de mercados y el intercambio creciente, inicialmente de materia prima, dio origen a un proceso de interdependencia, afectando no solo la esfera económica de los países sino también la social, cultural y política; esta relación es conocida como Globalización. En el libro Relaciones internacionales: Conceptos Clave del profesor Martin Griffiths el proceso de globalización es definido como «Término que se refiere a la aceleración e intensificación de mecanismos, procesos y actividades que supuestamente están promoviendo la interdependencia global y quizás, en última instancia, la integración política y económica mundial» (2007). Dicha proceso se ha ido acelerando gracias a la revolución tecnológica y los impactos que ha tenido no solo a nivel económico sino también en la vida diaria de las personas facilitando intercambios e interacciones.

Es en la esfera económica donde podemos evidenciar más la interacción e interdependencia existente entre los países; los cuales gracias a las cadenas de producción pueden participar a la vez en la producción de un mismo bien en el proceso en el cual tengan mayor ventaja comparativa, con el fin de abaratar costos y aumentar la eficiencia de los procesos productivos. Otro ejemplo de cómo afecta la globalización en la economía de los países es la capacidad que tiene su población de adquirir productos que cubran sus necesidades fuera de sus fronteras, haciendo obsoletas las mismas. Por otro lado, el avance de la tecnología de información y comunicación ha permitido que la globalización influya en la vida en sociedad. Cada día somos más conscientes del mundo que nos rodea, es decir, reconocemos la existencia de problemas comunes sin la necesidad de que estos nos afecten directa o inmediatamente, como el cambio climático y el terrorismo, y que los mismos solo pueden ser tratados por medio de la cooperación internacional. Al mismo tiempo, los avances tecnológicos han acercado culturas, logrando muchas veces la incorporación de conductas externas a nuestro día a día.

La apropiación cultural es vista por muchos como un motivo de preocupación y reticencia hacia el alcance de la globalización, puesto que es percibida como una amenaza directa a la identidad propia de las naciones, en donde sus tradiciones pueden sucumbir ante una identidad global impuesta por potencias. Además, la población de algunos países en desarrollo, como México, España y Argentina, al no divisar los frutos de este proceso la han señalado como la causa principal del creciente desempleo en sus Estados, en especial por el incremento de las importaciones y la aplicación de la tecnología en la industria logrando una mayor automatización en los sistemas de producción, haciendo innecesario la contratación de mano de obra poco especializada. Otra de las críticas más importantes hacia la globalización es el efecto que tiene la misma en el ambiente. El incremento del flujo comercial aumenta la demanda de materia prima, trayendo como consecuencia la pérdida de biodiversidad, deforestación y degradación de los suelos, de aquí la creciente preocupación por parte de la comunidad internacional de lograr concientizar, disminuir y prevenir la utilización desmedida y poco planificada de los recursos naturales.

Sin embargo, la finalidad de este artículo no es debatir sobre las ventajas y desventajas de la globalización, tan solo señalar que la misma ha influenciado en las dinámicas sociales y comerciales del mundo entero, en donde la innovación se ha vuelto imperiosa para aquellos que pretenden participar en los mercados, comerciando tanto bienes como servicios. Innovar es crear o mejorar un producto añadiéndole valor agregado para volverlo más atractivo a posibles compradores. Ahora bien, el verdadero reto comienza por idear algo nuevo o mejorar lo existente cuando todo parece ya haber sido inventado por un tercero en algún lugar del mundo y que gracias a la interdependencia surgida de la globalización todos podemos tener acceso a ese producto o servicio.

Primero, y como se explicó anteriormente, debemos aceptar que innovar no es sinónimo de crear algo nuevo y original. Muchas veces la innovación se trata tan solo de mejorar una característica, ya sea del producto final o del proceso de producción del mismo, para lograr alcanzar un mayor nivel de satisfacción en los consumidores. El segundo factor a tener en consideración es identificar qué necesidad pretendemos cubrir y cómo lo planeamos hacer. No todas las ideas son factibles o replicables, por lo que es importante determinar quiénes son nuestros consumidores ideales y que necesidad buscan cubrir, al entender el mercado podemos analizar la oferta existente de productos. Esto nos lleva al tercer punto, la capacidad de transformar. Si bien el mercado puede estar saturado por diversos productos que buscan cumplir un mismo fin, lo más seguro es que gran parte de los mismos hayan sido fabricados pensando en necesidades específicas de otra población, sin embargo, como vivimos en un mundo en donde el comercio en su mayoría es libre, ese producto puede llegar a anaqueles distintos de su target inicial. He aquí la importancia de comprender los dos puntos anteriores. Si el producto ya existe y cumple con su objetivo el innovador al entender las necesidades y características específicas de su mercado puede transformarlo para que satisfaga los aspectos de este nuevo grupo de consumidores.

Un ejemplo de innovación en la globalización es Mcdonald’s, la cual gracias a este proceso se convirtió en la cadena de comida rápida más famosa del mundo. Bolivia forma parte de los 105 países que no poseen ninguna sucursal de este restaurante en su territorio, ya que Mcdonald’s fue incapaz de adaptarse a la cultura alimenticia local. No obstante, al entender esta limitación, la empresa inició una transformación a nivel internacional. Si bien esta cadena de comida rápida es famosa por sus hamburguesas y papas fritas al estilo tradicional americano, las filiales de cada país decidieron adaptarse a su contexto social y cultural y agregaron al menú platos y bebidas de las dietas locales. Es por eso que en Mcdonald’s Portugal a la hora del almuerzo además de la hamburguesa podrás pedir un Caldo Verde y en Venezuela tienes postres cuyo protagonista es uno de los snacks típicos del país, el Pirulin.

La globalización es un fenómeno surgido como consecuencia de la mundialización económica, a través de la cual se promueven una serie de transformaciones políticas, económicas y sociales, acarreando ventajas y desafíos específicos para cada una de estas esferas. El principal argumento de los grupos antigloblaización radica en que este proceso promueve un estilo de vida consumista y materialista, afectando no solo la economía de los países sino también a su sociedad y al ambiente. Sin embargo, la globalización por sí misma no es un proceso que pretenda ser favorable o negativo, sino que sus beneficios dependerán sobre todo de la capacidad productiva de cada país, su apertura socioeconómica y su industria tecnológica. Debido a estos elementos la clave para aprovechar al máximo la globalización es la adaptación, con el objetivo principal de acondicionar los factores externos a las realidades específicas de cada comunidad para así lograr satisfacer sus necesidades de una forma más eficiente.

Juliete Da Costa

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