António Guterres: El nuevo Jefe de Naciones Unidas – Juliete Da Costa

Las Naciones Unidas es una organización internacional creada después de la Segunda Guerra Mundial en 1945, actualmente está integrada por 193 países y su principal misión es garantizar la paz y la seguridad internacionales. La Organización está compuesta por seis organismos principales, entre los cuales se encuentra la Secretaría General, integrada por el Secretario General y demás personal que requiera la Organización para su funcionamiento.

El jueves 6 de octubre el Consejo de Seguridad presentó formal y unánimemente la candidatura del próximo Secretario General de las Naciones Unidas ante la Asamblea General. Esta postulación dio como resultado el nombramiento de António Guterres, el cual sustituirá al actual Secretario Ban Ki-moon a partir del 1º de enero de 2017 por un periodo de 5 años, pudiendo ser reelecto al finalizar el mismo.

El Secretario General es el principal representante administrativo y diplomático de las Naciones Unidas, por lo que la mayoría de sus funciones están ligadas a asuntos y trámites burocráticos, como lo es actuar en las sesiones de los demás organismos que integran la ONU, rendir un informe anual sobre las actividades realizadas por la Organización, supervisar las Misiones de Paz y examinar los problemas económicos, políticos y sociales a nivel mundial, así como los informes que presentan las Agencias del Sistema de Naciones Unidas sobre estos temas. Sin embargo, las atribuciones que pueden llegar a ser desempeñadas por el Secretario General dependerán sobre todo de las circunstancias en las que se encuentre el Sistema Internacional.

Al ser una Organización que promueve la paz y el respeto hacia los Derechos Humanos el Secretario General suele ser el promotor de los tratados celebrados por la Comunidad Internacional. Además, es el mediador por excelencia en los conflictos internacionales.

Debido a la importancia histórica e institucional que ha tenido la participación de los secretarios y gracias al avance de la tecnología y las redes sociales la elección del sucesor del Secretario Ban Ki-moon adquirió gran relevancia en el sector civil, tanto así que por primera vez en la historia de las Naciones Unidas los candidatos a la secretaría fueron conocidos por los Estados miembros y la comunidad internacional, dejando atrás la época en donde esta información era manejada exclusivamente por los miembros del Consejo de Seguridad. También se llegó a realizar entre los candidatos audiencias públicas transmitidas por los medios oficiales de la Organización, volviendo más transparente el proceso de selección. Asimismo, y gracias al empoderamiento femenino en la esfera política, las expectativas hacia la elección de la primera mujer secretaria ayudó a promover el interés y la atención a la decisión del Consejo de Seguridad.

Más de la mitad de los candidatos -7 de 13- presentados para el cargo fueron mujeres, todas con una carrera diplomática de larga trayectoria y vinculadas directamente con agencias de las Naciones Unidas o la Unión Europea. Cabe destacar que entre las mismas se encontraban dos latinoamericanas. Christina Figueres de Costa Rica, hija del tres veces presidente José Figueres Ferrer y ex secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), y Susana Malcorra, Jefa del Gabinete de la ONU 2012-2015 y actual ministra de Relaciones Exteriores de Argentina.

La candidatura de Malcorra fue de gran relevancia en la política interna venezolana. Para la oposición el nombramiento de la argentina Susana Malcorra como Secretaria General hubiese significado la obtención de una aliada de gran importancia en la lucha por la defensa de los derechos de los venezolanos. Si bien el Secretario General no debe actuar bajo instrucciones o interés de ningún gobierno o autoridad ajena a la Organización, Malcorra ha dejado claro que está en desacuerdo con las medidas políticas, económicas y sociales que ha impulsado el gobierno del Presidente Maduro y ha expresado su preocupación por brindarle ayuda internacional a Venezuela, acto acorde a la protección de los derechos humanos, fundamentos principales de las Naciones Unidas. Su posición respecto al país y su posible cargo como Secretaria General podía llegar a abrir una ventana para que los dirigentes de la MUD lograsen obtener ayuda humanitaria de las Naciones Unidas y así intentar subsanar las condiciones que aquejen a la población venezolana. Mientras, el gobierno de Maduro, principalmente la canciller Delcy Rodríguez, criticó abiertamente esta candidatura por considerar a Malcorra y la Política Exterior que ésta conduce como violadores de los tratados internacionales y del Estado de Derecho, debido a la negativa presentada por Argentina de permitirle a Venezuela ocupar la presidencia pro-tempore del MERCOSUR por las irregularidades políticas y sociales que enfrenta el país.

Sin embargo, y contra todo pronóstico, ninguna de las mujeres candidatas fue electa para el cargo. Diversos académicos adjudican esta decisión al machismo político, ya que las candidatas estaban altamente calificadas; incluso muchas de ellas, como es el caso de Susana Malcorra, han trabajado directamente con Ban Ki-moon. Además, tanto Ban Ki-moon como la mayoría de los países miembros habían manifestado su deseo por nombrar a la primera Secretaria General de las Naciones Unidas, ya que consideraban que después de 70 años y ocho líderes masculinos ya era hora para que la propia Organización sirviera de ejemplo en la lucha por la igualdad de género. Sin embargo, los integrantes del Consejo de Seguridad aseguraron que no había un mejor candidato ni uno más preparado para el cargo y las tereas que este acarrea que António Guterres.

Esta elección fue posteriormente aprobada por el Secretario Ban Ki-moon, quien considera que la capacidad de liderazgo de Guterres y su amplio conocimiento en asuntos internacionales lo ayudará a guiar a la organización en un periodo tan crucial como este. Su candidatura también fue acogida por Los Mayores, un grupo independiente de líderes mundiales actualmente precedida por el ex Secretario General Kofi Annan, quien describe a Guterres como “altamente calificado”.

Guterres inició su vida política en su país de origen Portugal, después del fin de la dictadura de Salazar en la década de los 70s, donde se llegó a desempeñar como Primer Ministro entre 1995-2002, periodo durante el cual llevó a cabo las reformas económicas que le permitieron a Portugal integrarse a la Unión Europea. Su carrera en las Naciones Unidas inició en el 2005, cuando fue nombrado por la Asamblea General como Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, cargo que ocuparía hasta diciembre de 2015.

Durante los 10 años de Guterres como Alto Comisionado se enfrentó a una de las peores crisis de refugiados a nivel mundial, ocasionada por la avance del autodenominado Estado Islámico por los territorios de Siria, Afganistán e Iraq. Durante este período Guterres hizo un llamado reiterado a los países occidentales para hacer más por aquellos en condición de refugiados, dejando en claro no solo su compromiso con la agencia sino también con la defensa de los derechos humanos. Esta tenacidad lo ha llevado a ser un hombre reconocido y respetado en la esfera internacional, sobre todo en asuntos conexos a refugiados, en donde su opinión de experto tiene gran relevancia.

La Organización de Naciones Unidas se encuentra en un momento histórico en el cual sus líderes tienen que enfrentar problemas de gran dimensión, como el terrorismo, el cambio climático, la estabilidad política de Siria y la crisis migratoria, donde Guterres tiene gran experiencia. La unidad y cohesión de la Organización juega un papel fundamental para encarar estos problemas de manera victoriosa. Sin embargo, la misma se ha vuelto inoperante, no solo por los procesos burocráticos que disminuyen su capacidad de acción sino también por la falta de acuerdo entre los Estados que conforman el Consejo de Seguridad. Es por esto que el nuevo Secretario General tendrá que poner en práctica toda su capacidad de liderazgo y mediación, para lograr acuerdos y reformas dentro de la misma Organización que sirvan de guía para la actuación de la misma a nivel internacional, para establecer coaliciones que más allá de perseguir intereses propios ayuden a la protección de los principios de la institución. Para cumplir satisfactoriamente estas expectativas Guterres tendrá que enfrentarse a los propios países que lo seleccionaron como Secretario General y al mismo tiempo tendrá que contar con su apoyo y el del resto de los Estados Miembros para poder cumplir con los deberes de su mandato.

Si bien en 1946 el primer Secretario General de la ONU Trygve Lie describió su cargo como el “trabajo más imposible del mundo” por la presión y las expectativas que el sistema internacional suele tener del Secretario, Guterres declaró que iba a ejercer el mismo con gratitud y humildad y que durante su estadía como Secretario General iba a servir a los más vulnerables. Por lo que desde el inicio de su mandado en el 2017 será observado con gran esperanza por toda la comunidad internacional. El nuevo Secretario General tendrá que buscar nuevos caminos para que la ONU recobre su relevancia en un mundo donde países y grupos armados ignoran las reglas internacionales, por lo que deberá hallar un método más efectivo en el manejo de las crisis globales por parte de la Organización, en donde su principal arma será su autoridad moral y su poder de convocatoria.

Juliete Da Costa

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